viernes, 10 de noviembre de 2017

"Todo miembro de una banda juvenil puede ser considerado un delincuente en potencia".


Las bandas juveniles se han convertido en un fenómeno emergente en la sociedad, cuya realidad se centra en su comportamiento antisocial y, muchas veces, violento. Inciden de manera negativa en las conductas de niños, adolescentes y jóvenes, afectando su rendimiento escolar. 

 A las bandas se les atribuyen un papel de refugio cuando la familia como institución ha fracasado, en ese momento, es la banda la que se encarga de la nada difícil tarea de integrar socialmente al sujeto, se constituye en una familia alternativa en la cual llega a experimentar con actividades delictivas, lo cual tiene como respuesta una represión social que hace que esta se estructure, defienda y progrese.

¿Cómo sé si mis hijos o mis estudiantes pertenecen a una banda juvenil?

El comportamiento agresivo de los niños y adolescentes involucrados en actividades vandálicas es un claro indicador de pertenencia al grupo. Además, se evidencia su participación en bandas juveniles, con la aparición coincidente en un individuo de varios de los signos siguientes:

  • Cambios inexplicables en el comportamiento.
  • Secretismo y distanciamiento de antiguos amigos.
  • Cambios en la rutina habitual.
  • Súbito descenso del rendimiento escolar.
  • Pertenencia o uso de material caro cuya procedencia es dudosa.
  • Cambios drásticos en entornos extra familiares.
  • Miedo a la policía.
  • Aparición de grafiti en los alrededores del domicilio.
  • Signos físicos de haber intervenido en una pelea.
  • Consumo de alcohol, drogas o la posesión de armas.
  • Empleo de un nombre clave.
  • Tattoos relacionados con la banda.

¿Qué es una banda juvenil?

Las bandas juveniles, conocidas como bandas urbanas, son grupos formados espontáneamente, mayoritariamente urbanas y que defienden su identidad sobre la base de la confrontación. 

Según Miller (2002), “una banda es una asociación voluntaria de pares, unidos por intereses comunes, con un liderazgo identificable y una organización interna, que actúa colectiva o individualmente, para lograr algunos objetivos inclusive actividades ilegales y el control de un territorio, equipamiento o negocio”1 (p. 21). 

Para Mirón y Otero (2005), la pertenencia a una banda lleva consigo, en mucho de los casos, un salto cualitativo y una autodefinición implícita que los diferencia del resto; por tanto nos encontramos ante un fenómeno que, criminogénicamente, es bastante sobresaliente, ya que si por una parte, el grupo de iguales puede facilitar la integración social de los adolescentes, nos podemos encontrar con un factor de riesgo cuando aquellos formen parte de bandas con una organización estructurada, y siguiendo las teorías de corte social y subculturales, les lleve cursar una carrera delictiva.

https://www.bjs.gov/content/pub/pdf/cyggus.pdf

¿Por qué formar parte de una banda juvenil?

Las particularidades características de las bandas juveniles producen sobre los adolescentes un efecto llamada, lo cual hace mostrar su interés por integrarse en las mismas. Algunos de los motivos que hacen efectivo ese llamado, se muestran en el cuadro siguiente:


¿Cuáles factores aumentan el riesgo de pertenecer a una banda juvenil?


¿Cómo afectan las bandas juveniles la disciplina y rendimiento escolar de los estudiantes?

Por lo regular, los jóvenes involucrados en bandas juveniles muestra una conducta antisocial dentro y fuera del aula, lo que se evidencia en la inobservancia de las normas, el irrespeto a sus maestros y compañeros y una actitud agresiva ante aquellos que intentan orientarlos o conducirlos en el proceso de aprendizaje. De esta manera, la indisciplina que muestran incide de manera directa en su aprendizaje.
 Debido a ésta y otras problemáticas que aquejan nuestra sociedad en la actualidad, se advierte una progresiva pérdida de disciplina en las aulas, cosa que es preocupante porque influye de modo irreversible en el deterioro de la enseñanza.


 La escuela, después de la familia, está entre los principales eslabones de la cadena de transmisión de valores de una sociedad, especialmente para los más jóvenes y, por tanto, la disminución de la calidad de la enseñanza debido a factores disciplinarios, perjudica de manera significativa los resultados de aprendizaje.

¿Qué puedo hacer para manejar la disciplina?

Para las familias:

Se infiere que, como primera educadora, la familia juega un rol fundamental en la crianza de los individuos, de manera que ésta debe procurar:

  • Mantener una comunicación fluida entre sus miembros.
  • Observar y/o supervisar las acciones de sus miembros, con miras a tomar medidas preventivas y correctivas a acciones que pudieran considerarse destructivas.
  • Plantear normas de convivencia claras, que todos sus miembros puedan comprender y cumplir.
  • Educar con amor y en valores.
Para los maestros:
Cuando se trata de bandas juveniles, la mejor forma de disciplinar es interviniendo de manera tal que los miembros del grupo no se sientan amenazados con la presencia del interventor, en este caso, el maestro. Por tal motivo, el maestro debe:

  • Desechar todas las acciones cuyo fin único sea destruir la banda.
  • Reconducir la potencia activa y convivencial de la banda hacia acciones positivas.
  • Tratarlos con afecto y estima, sin agresividad ni de manera despectiva.
  • Reorientar sus finalidades y cambiar la delincuencia y violencia por acciones proactivas y educativas.
  • Sensibilizar a los miembros invitándolos a participar de debates y jornadas de reflexión, programas de prevención y tratamiento que favorezcan la integración al grupo.
Para el MINERD y los Distritos Escolares:

  • Gestionar una vigilancia policial permanente en los alrededores de las escuelas, ya que la presencia de algunos barrios marginales facilita que jóvenes vinculados a bandas merodeen por su entorno, lo que constituye una amenaza para la población estudiantil.
Para las Direcciones de las Escuelas:
  • Fortalecer las medidas de seguridad de la institución asignando a las Comisiones de Disciplina la responsabilidad de monitorear a los jóvenes con comportamiento adversos a las normas, para determinar si pertenecen a bandas juveniles y evitar que entorpezcan el proceso enseñanza - aprendizaje e influyan en sus compañeros.
  • Agotar todos los medios disponibles para desvincular a los jóvenes pertenecientes a bandas de estos grupos y, de no lograrlo, proceder a la sanción y/o expulsión de los reincidentes en actos vandálicos.

Según su experiencia, ¿cuáles otras medidas podrían aplicarse para proteger a los jóvenes de la influencia de las bandas juveniles?